Costo de Ampliación de Cocina en Agosto 2026: Guía Completa y Consejos

Costo de Ampliación de Cocina en Agosto 2026: Guía Completa y Consejos

¿Cuánto cuesta ampliar una cocina en agosto 2026?

La cocina es uno de los ambientes más caros de la casa a la hora de pensar en hacer una remodelación. * 4 de agosto de 2026 * 16:06 * 6 minutos de lectura Ampliar o refaccionar una cocina implica tener en cuenta costos importantes. En un mercado inmobiliario que volvió a moverse, pero con costos de construcción todavía exigentes, ampliar o refaccionar una cocina en agosto de 2026 implica tener en cuenta números importantes. La buena noticia: los valores en dólares dejaron de escalar al ritmo de años anteriores. La mala: en pesos, el desembolso sigue siendo alto. Según el último relevamiento de Reporte Inmobiliario, refaccionar una cocina estándar de 5,6 m² demanda hoy una inversión de $9.650.287, a valores de mayo de 2026 -el último relevado-. La suba en pesos alcanzó el 16,55% en el mismo lapso y, en dólares, no tuvo modificaciones. El presupuesto incluye demolición, recambio completo de cañerías de agua y gas, nueva mesada de granito, muebles bajo mesada y alacenas, grifería monocomando, instalación eléctrica, revestimientos cerámicos, luminarias y pintura general. Si la reforma suma también el baño, el desembolso por ambos espacios asciende a $18.453.373, unos US$12.904 según la cotización del dólar blue vendedor de inicios de mayo cuando se hizo el relevamiento, prácticamente la misma cantidad que era necesaria hace un año.

Remodelación con ampliación

Ahora bien, cuando se habla de ampliar, se trata de ganar metros, integrar ambientes o avanzar sobre un patio. La variable clave ya no es solo el equipamiento, sino el costo de construcción. Y ahí el contexto cambia. En junio de 2026 (último mes relevado), el Índice del Costo de la Construcción (ICC) del Gran Buenos Aires elaborado por el INDEC aumentó 2,7% mensual y acumula un aumento del 12,8% en lo que va del año. En otras palabras: ampliar una cocina implica entrar de lleno en esta estructura de costos. Dependiendo de la complejidad, el presupuesto puede escalar entre 20% y 40% respecto de una refacción estándar. Frente a este escenario, el crédito volvió a posicionarse como una herramienta clave para enfrentar una remodelación. De los bancos que hoy ofrecen préstamos hipotecarios UVA, siete cuentan con líneas específicas para refacción. El esquema es similar: plazos largos, tasas más competitivas que un préstamo personal y cuotas que no pueden superar, en general, el 25% del ingreso familiar.

Los bancos que tienen créditos para refacción

BANCO CIUDAD: Financian hasta el 100% del presupuesto de obra, no puede superar el 50% del valor de tasación del inmueble. Plazo máximo de 10 años, con una tasa del 10,5% + UVA. La cuota no puede superar el 20% de los ingresos del solicitante. Monto máximo: $130.000.000. BANCO NACIÓN: Presta el 75% del presupuesto de obra. Plazos de 5, 10 o 15 años, con un plazo de obra de hasta 12 meses. Monto máximo a prestar: 157.500 UVAs con una tasa del 6% o 210.000 UVAs con una tasa del 12%. BANCO ICBC: Ofrece hasta el 50% de la tasación de la propiedad, con un tope de $200 millones. Plazo máximo de 20 años, con una tasa del 6,9% para clientes con cuenta sueldo y del 9,9% para el resto. BANCO SUPERVIELLE: Préstamos con un plazo de hasta 15 años y una tasa del 15%. El ingreso mínimo del solicitante debe ser de $5 millones y no tiene tope máximo a prestar. BANCO PATAGONIA: Financia hasta el 25% del valor de la propiedad. Tasa del 9,25% exclusiva para clientes con cuenta sueldo en la entidad. Plazo de devolución hasta 30 años y hasta $140 millones. BANCO COMAFI: Financia hasta el 50% del valor de la vivienda permanente, con un tope de $350 millones y plazos de 5 o 10 años. Tasa de 9,5% y 11% para quienes no cobren el sueldo en la entidad. Ingreso mínimo neto de $5.000.000.

Las medidas ideales para renovar una cocina

Especialistas en interiorismo y arquitectura coinciden en que una cocina bien resuelta no se improvisa: se proyecta en función del uso real y de quienes la habitan. Antes de definir materiales o colores, es necesario analizar la superficie total disponible y la altura real del techo. A partir de esos datos se diseña el espacio teniendo en cuenta las instalaciones, desde las tomas eléctricas, gas, desagües y la ventilación. Las medidas estándar siguen siendo una referencia clave. El bajo mesada suele ubicarse a 90 centímetros de altura y 60 centímetros de profundidad, proporciones que permiten trabajar con comodidad. En cuanto al zócalo, se recomienda que lleve entre 10 y 15 centímetros, mientras que las alacenas tradicionales se resuelven entre 70 y 90 centímetros de ancho y 30 centímetros de profundidad para dejar libre el espacio de mesada y poder trabajar cómodamente. La fluidez en los pasillos es otro aspecto central. La cocina requiere de espacios fluidos, en tanto que el paso mínimo funcional es de 90 cm. Los expertos recomiendan dejar al menos 40 centímetros libres junto a la heladera para apoyar elementos y facilitar la descarga de compras. Por otra parte, en términos de disposición funcional, la llamada “regla del triángulo” continúa siendo un principio organizador. Se trata de vincular tres zonas: almacenamiento (alacena o heladera), preparación (mesada y bacha) y cocción (anafe o cocina). Cada lado del triángulo debería contar con al menos 120 centímetros, garantizando recorridos cómodos y eficientes. El cambio cultural ha transformado este espacio que hoy es protagonista. La cocina dejó de ser un ámbito oculto para convertirse en parte del área pública del hogar. Hoy las islas representan un recurso que facilita la conversación o el encuentro, integrándose al estar y favoreciendo la incorporación de materiales de mayor sofisticación. Así, en un mercado que empieza a recuperar márgenes y dinamismo, cada metro cuadrado nuevo se analiza como inversión. Y la cocina, actualmente, es uno de los activos más visibles dentro de la casa. Para más detalles, podés Ver nota original.

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