Seis errores que pueden arruinar la compra de una propiedad usada: desde humedades ocultas hasta problemas legales
Deudas del consorcio, humedades ocultas y ventanas deterioradas pueden transformar una buena oportunidad en un problema costoso. ¿Qué recomiendan los especialistas para detectar riesgos antes de firmar?
Comprar una propiedad usada implica observar la luz natural, abrir las canillas y revisar cada ambiente. Sin embargo, estas acciones por sí solas no son suficientes para detectar problemas ocultos. Paula Boente, en su artículo, identifica errores comunes que pueden pasar desapercibidos durante una visita.
Quienes buscan una vivienda usada tienen sus rituales al visitar departamentos. Abrir canillas, observar la luz natural y la orientación geográfica, encender luces y medir proporciones son pasos comunes. Sin embargo, muchas veces se desatienden aspectos cruciales que pueden traer dolores de cabeza y costos inesperados.
“Los compradores suelen revisar cuestiones visibles como la presión del agua abriendo canillas, el estado de las instalaciones eléctricas, la presencia de disyuntor, las humedades y las condiciones generales de los ambientes”, menciona Hernán Perrone, corredor inmobiliario de REMAX Parque. Aunque esta lista de verificación es valiosa, no es exhaustiva. “Los problemas más frecuentes pueden dividirse en dos grandes grupos, los jurídicos y los vinculados al estado constructivo del inmueble”, añade.
Armando Pepe, ex presidente del Colegio de Corredores Inmobiliarios, realiza un análisis detallado de cada propiedad usada. “Es como revisar un cuerpo humano. No tomo el ascensor, bajo por la escalera porque ahí es donde ves si hay humedades, si está destruido el pasillo. Hay que hacerles una tomografía a los departamentos”, explica.
Los usados son hoy “la estrella” del mercado. Están un 30% más baratos respecto a las unidades nuevas. “Los costos de construcción ya alcanzan USD 1780 el metro cuadrado”, detalla Pepe. “Hay que caminar, pero existen muy buenos departamentos usados a la venta”, añade.
La importancia de un análisis meticuloso ha llevado a la creación de empresas especializadas como Check Home, que ofrecen un servicio de inspección y diagnóstico de propiedades. “Las ventajas son importantes tanto para el comprador como para el vendedor. Evita sorpresas y permite una toma de decisión informada”, explica Maximiliano Drelichman, cofundador de la empresa. El costo de este servicio varía entre USD 299 y USD 499 dependiendo del tamaño de la propiedad.
Los aspectos clave que evalúan estos profesionales incluyen problemas en la estructura física, humedad visible y no visible, instalaciones eléctricas, sistema de plomería y condiciones generales. Además, podrían existir inconvenientes administrativos o legales. Mateo García, Director Residencial en Toribio Achával, resalta la importancia de la documentación y la cuestión jurídica.
A continuación, se presentan seis aspectos que suelen pasar desapercibidos durante una visita:
1. No ver el detalle de las expensas
Los compradores suelen pedir las expensas para evaluar los gastos mensuales. Sin embargo, es fundamental conocer en qué se utilizan esos fondos. “Al revisar una propiedad con años, analizo las últimas cinco liquidaciones de expensas para ver si hay problemas de filtraciones”, indica Pepe.
2. Ventanas difíciles de abrir
A veces hay edificios con ventanas en mal estado que complican su apertura. Armando Pepe recomienda no solo observar la luz que entra, sino también abrirlas. Esto puede ser un indicio del estado general del inmueble.
3. La ubicación de amenities y ruidos molestos
La tranquilidad dentro del hogar depende de los ruidos externos. Es importante revisar la ubicación de amenities como el SUM o el gimnasio, así como posibles obras en construcción cercanas que podrían afectar la paz del hogar.
4. No preguntar si es apto crédito y otros aspectos legales
Las preguntas sobre hipotecas o embargos son cruciales. “Es recomendable verificar que todos los metros construidos estén correctamente declarados y que los planos estén actualizados”, aconsejan desde REMAX.
5. Ignorar el estado de los espacios comunes
Los compradores a menudo se concentran solo en la unidad funcional. Sin embargo, el estado de los espacios comunes también es esencial, ya que puede derivar en gastos imprevistos por reparaciones necesarias.
6. Minimizar pintura y renovaciones recientes
Los especialistas advierten que algunas reformas superficiales pueden esconder problemas serios. “Una capa de pintura puede ocultar humedades que reaparecen poco después de la operación”, indica Perrone.
Es fundamental realizar una inspección exhaustiva y hacer las preguntas correctas para evitar sorpresas desagradables tras la compra de una propiedad usada.
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