Pintar una Habitación en Colores Fríos: Cómo Transmitir Relajación y Paz Según la Psicología

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Según la psicología, pintar una habitación de colores fríos transmite relajación y paz

El color de las paredes de la casa puede afectar a nuestro estado de ánimo; conocé qué tonalidades recomiendan los expertos para cada ambiente y tu bienestar.

26 de abril de 2026 – 18:49

A la hora de elegir el color para las paredes de tu casa, es necesario pensar en las emociones que queremos que nos genere cada espacio. No solo en seleccionar un tono que combine con los muebles y la decoración, sino también considerar las emociones y sensaciones que queremos que nos genere cada espacio.

La naturaleza nos brinda distintos colores y a cada uno de ellos respondemos distinto. Tanto personas como animales reaccionamos a las tonalidades que nos rodean. La psicóloga Bárbara Ayub (MN 57307) del equipo Psicointegral, cuenta que existen distintos grados de respuesta: más a nivel fisiológico (frente al color rojo, el miedo) y también a nivel psicológico, en el caso de los humanos: “El color de una pared no solo produce sensaciones, sino algo más profundo que son las emociones. Y eso obviamente puede afectar a nuestro estado de ánimo”.

Cuenta que se podría hacer una gran división entre colores cálidos y fríos para hablar del efecto que tienen en las emociones. Los colores cálidos, como el amarillo y el rojo, se vinculan más al fuego y se los considera como excitantes del sistema nervioso: producen exaltación, energía o excitación. En cambio, los fríos (como el azul, el violeta o el verde) son más sedantes; generan tranquilidad, pasividad, pero también son poco vitales, entonces también nos pueden producir cierta depresión.

Ayub, que además de ser psicóloga, se encuentra actualmente pintando su casa, aclara que los colores pueden afectar al estado de ánimo, pero asegura que no es algo definitivo. “Influyen también cuestiones de contexto, culturales y la inteligencia emocional que cada persona tenga”.

Los colores fríos (como el azul, el violeta o el verde) son más sedantes; generan tranquilidad, pasividad. Los colores claros como el celeste, el rosa, el blanco y ciertos tonos pasteles generan un estado de calma y tranquilidad. Cuenta que jamás utilizó en consultas con sus pacientes camisas que no fueran de esas tonalidades, para ayudar a generar un ánimo de calma mientras conversan.

Por su parte, explica que hay colores energizantes, estimulantes y colores que son completamente relajantes: “No es lo mismo pintar un cuarto donde hacés actividad física de amarillo o naranja, que estimula y da intensidad, que dormir en un cuarto con ese color.”

Fátima Bandeira, diseñadora de interiores, explica que existe un libro llamado Psicología del color, muy utilizado en el mundo del diseño de interiores, a la hora de expresar las emociones que los clientes quieren experimentar en cada uno de los espacios. “La mayoría de las personas respondemos lo mismo; hay algo como universal en lo que nos generan los colores”, señala Bandeira.

Explica que el verde y el azul (colores fríos) nos transmiten relajación y paz, porque son los que más se asemejan a lo que es estar en contacto con la naturaleza, en vacaciones, en el verde, en el campo, el mar o la playa. “Son colores que transmiten mucha serenidad. Y cuanto más saturado es el color, más energía y vitalidad provocan”, agrega.

¿Qué color elegir para cada espacio de la casa? Al momento de pintar cada espacio, es importante pensar en el uso que se le va a dar y qué sensación se quiere generar allí. En el caso de lugares que se destinan al descanso, como los dormitorios o un playroom, la psicóloga Ayub recomienda utilizar los colores más fríos. Son espacios donde “queremos generar sensaciones relacionadas con la calma, la paz y la serenidad”, explica Bandeira.

Para lugares donde se busca activación, Ayub recomienda colores que enciendan, que den energía. En el caso del living y del comedor, explica que elegiría colores que inviten a estar tranquilos, pero también buscaría una mezcla: “Hay una cuota muy personal en eso, porque hay gente que hace muchas cosas ahí y hay personas que allí trabajan y necesitan atención. Lo pintaría de blanco y le daría toques con decoración.”

De todas formas, recomienda lograr un hilo conductor en la identidad de la casa; una paleta común, con colores que van variando en cada sector. “Cada familia quiere transmitir cosas diferentes; hay algunas que quieren que toda la casa sea un oasis de paz, por lo que toda la casa elige tonos terrosos, beige, arena, blancos, algunos azules en accesorios. Otras quieren algo más moderno, con cocinas negras, mucha iluminación y elegancia”.

En resumen, al momento de elegir el color de las paredes de la casa es importante considerar el uso y la actividad a la que se quiere destinar cada espacio.

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