Penthouses, las nuevas estrellas del mercado de lujo en CABA
En los últimos años, la categoría lujo del mercado inmobiliario se transformó. Ya no alcanza con materiales nobles, metros amplios o detalles exclusivos: el comprador premium busca vivir una experiencia. Esto incluye circulaciones fluidas, espacios flexibles, luminosidad, privacidad, amenities relevantes y coherencia entre la vida real y la propuesta conceptual del proyecto.
Los compradores de alta gama buscan inmuebles que trascienden la objetividad del plano. Quieren proyectos con identidad, coherencia estética y un relato claro del estilo de vida que propone esa propiedad. En esta demanda, los penthouses o tríplex surgen como los protagonistas de este segmento.
Una de las características de estos productos es que ofrecen más privacidad y áreas exteriores, impulsando el interés por una tipología que combina la experiencia de una casa con las ventajas de vivir en un edificio ubicado en el corazón de la ciudad. Generalmente, están ubicados en los últimos pisos y ocupan una porción pequeña del edificio. ¿Por qué los desarrolladores apuestan a esta propuesta?
Alex Sakkal, uno de los socios de Grupo Nómada, explica su visión: “Hay una combinación de demanda y de diseño, con áreas residenciales con grandes superficies, espacios descubiertos más amplios”.
En superficies, suelen tener alrededor de 180 m2 cubiertos y 70 m2 descubiertos, con tres, cuatro y hasta cinco ambientes, que se integran con una gran terraza con piscina, hidromasaje y espacios para parrilla. Inclusive, en algunos casos, poseen dos pisos.
En general, se usan los últimos pisos para unificar unidades, ya que tienen retiros, balcones sobre el frente de cuatro metros o al contrafrente, o algunas terrazas de uso privado. “En algunos casos se ubican en los pisos bajos. Si por algún motivo del basamento propio del edificio tiene una terraza grande, se unifican dos unidades de 150 m2 generando una de 300 m2”, indica Gerardo Azcuy.
El titular de la desarrolladora homónima comenta que “todos los descubiertos se aprovechan para armar algún quincho, una pérgola, un área verde o piscina. En todos los edificios hay siempre dos o tres unidades grandes especiales, en algunos casos en triple frente, unidades de 26 metros de ancho”.
En cuanto a precios, las unidades residenciales cotizan entre un 40 y 50% más elevadas. No solo la superficie define esa alta incidencia, sino porque suele haber pocas unidades en cada proyecto. La oferta no se concentra en un barrio específico; hay opciones en Puerto Madero, Belgrano, Palermo, Recoleta y Núñez, en Parque de Innovación. El metro cuadrado se ubica en alrededor de US$ 7.000.
Sobre el perfil del comprador, Sakkal señala que fundamentalmente está formado por un consumidor final. En su mayoría son parejas solas o familias con dos hijos, que buscan más espacialidad, lujo y la posibilidad de disfrutar de un amenity privado como una pileta o spa.
La búsqueda de una vivienda con mayor amplitud, privacidad y espacios exteriores implicaba alejarse de los centros urbanos. Sin embargo, estas propuestas residenciales están redefiniendo esa lógica y acercando la experiencia de una casa a algunos de los barrios más consolidados de la Ciudad de Buenos Aires.
“Durante muchos años la elección parecía ser entre vivir en una casa lejos del centro o resignar espacio para permanecer en la ciudad. Hoy esa dicotomía empieza a desaparecer. Estas tipologías permiten recuperar la experiencia de una casa con privacidad, expansión y vida al aire libre, sin renunciar a una ubicación urbana”, dice Ignacio Trabucchi.
Los penthouses tienen buena comunicación con los exteriores. El socio fundador de la desarrolladora ATV Arquitectos agrega que “están desarrollados en tres niveles y tienen una configuración que privilegia la independencia de los ambientes. En esta tipología, además, la espacialidad que se genera con dobles alturas, profundidades y conexiones entre el interior y el exterior permite construir una experiencia de vivienda diferente”.
Estas unidades poseen amplias superficies con espacios pensados para extender la vida cotidiana más allá del interior de la vivienda, incorporando terrazas, áreas de reunión y otros sectores de expansión. De esta manera, reúnen atributos tradicionalmente asociados a una casa con los beneficios de vivir en medio de la ciudad.
“Los penthouses son, sin duda, uno de los nuevos activos del mercado. Además de sus amplias superficies, enmarcan vistas abiertas sobre la ciudad, un parque o el río. Son unidades pensadas para quienes buscan amplitud, privacidad y una relación directa con el exterior dentro de un entorno urbano premium”, sostiene Javier Vilamowski.
El socio y co-director de la desarrolladora ABV refiere que “cuando un proyecto tiene una ubicación privilegiada, en especial de cara al Río de la Plata y a los parques, la tipología de penthouses ofrece algo más de expansión. Esa amplitud, junto con los amenities y servicios del edificio, mejora el bienestar y la calidad de vida de quienes lo habitan. Es un diferencial que atrae a un público selecto, como las familias que buscan calidad”.
La desarrolladora realizó el lanzamiento del penthouse de Harbour Tower por US$ 21 millones, convirtiéndose en la propiedad residencial más cara a la venta en Argentina. Se trata de una residencia única de 674 m2, en los pisos 52 y 53, que cuenta con la particularidad de tener 149 m2 destinados a cocheras y servicios privados. Posee una piscina cubierta climatizada, espacio de wellness, que incluye gimnasio, sala de tratamientos y sauna. Además, media room y un estudio privado.
Sin dudas, estas tipologías han generado un cambio significativo en el mercado. A diferencia de bienes raíces convencionales, estas propiedades, valoradas en millones de dólares, no se encuentran en plataformas públicas ni en las tradicionales páginas de inmobiliarias.
“Este tipo de propiedades, conocidas por su unicidad y alto valor, están reservadas para un círculo muy selecto de compradores, y su venta se maneja de manera discreta y personalizada”, asegura Francisco Bosch, socio fundador de Miranda Bosch Real Estate & Art, inmobiliaria especializada en productos premium.
Además, destaca que “la personalización y la exclusividad se han convertido en los pilares de los sectores de lujo, y el mercado de la Ciudad de Buenos Aires no se queda atrás”.
“En estas propuestas, la arquitectura define la esencia, pero el mercado define la relevancia. Un buen proyecto de lujo es aquel en el que cada decisión está alineada con cómo realmente vive y aspira a vivir el comprador”, señala Bosch.
Si bien los penthouses crecen cada vez más en los proyectos premium de la Ciudad de Buenos Aires, la tipología se expande también al Gran Buenos Aires, en proyectos de lujo de mediana densidad ubicados en countries.
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