Mark Zuckerberg adquiere 11 casas y construye un búnker conocido como la baticueva del millonario

Mark Zuckerberg adquiere 11 casas y construye un búnker conocido como la baticueva del millonario

Mark Zuckerberg compró 11 casas en su calle y armó un búnker al que sus vecinos lo llaman “la baticueva del millonario”

El CEO de Meta ha transformado varias propiedades en Palo Alto, generando molestias entre sus vecinos.

22 de agosto de 2025
15:56

El director ejecutivo de Meta, Mark Zuckerberg, no tiene muy contentos a sus vecinos en Palo Alto, California. Desde que llegó al barrio de Crescent Park en 2011, cuando adquirió una casa de 520 metros cuadrados en Edgewood Drive, ha gastado más de US$110 millones en la compra de al menos 11 propiedades en la zona, según informó The New York Times.

Con el tiempo, Zuckerberg convirtió cinco de esas casas en un amplio complejo que sirve como residencia principal para él, su esposa Priscilla Chan y sus tres hijas. La propiedad incluye casas de invitados, jardines, una cancha de pickleball, una piscina con piso hidráulico y una estatua plateada de 2 metros de Chan, encargada por el propio Zuckerberg.

Debajo del complejo, añadió 650 metros cuadrados de lo que en los permisos figura como “sótano”, pero que los vecinos llaman “búnker” o “la baticueva del multimillonario”.

Una de las propiedades también se utilizó como escuela privada para 14 niños, a pesar de que el código de la ciudad lo prohíbe. De acuerdo con The Times, el año pasado trabajaban allí seis adultos, incluidos cuatro profesores.

Nueve vecinos, siete de ellos bajo anonimato por miedo a represalias, contaron al medio que llevan ocho años soportando obras constantes, entradas de vehículos bloqueadas y, en ocasiones, espejos de autos rotos por maquinaria. Además, señalaron un aumento de la vigilancia en la zona, con cámaras de seguridad y guardias en coches.

Ningún vecindario quiere ser ocupado, pero eso es precisamente lo que han hecho. Han ocupado nuestro barrio”, declaró Michael Kieschnick, residente de Palo Alto cuya casa es lindera en tres lados con propiedades de Zuckerberg.

Kieschnick explicó que los vecinos no solo están molestos con Zuckerberg por “ocupar” el vecindario, sino también con el ayuntamiento. En 2016, una junta municipal rechazó su plan para construir un complejo, pero con el tiempo, la ciudad aprobó 56 permisos que le permitieron hacerlo de forma gradual.

Los vecinos también denunciaron que la policía colocó señales de prohibido estacionar durante cinco horas en una calle pública para un asado en el jardín del empresario.

El representante de Zuckerberg afirmó que “Mark, Priscilla y sus hijos han vivido en Palo Alto durante más de una década. Valoran ser miembros de la comunidad y han tomado medidas que van más allá de las exigencias locales para evitar perturbaciones en el vecindario”.

Aunque las obras bloquean a veces el estacionamiento en la calle, aseguró que los eventos no lo hacen y que siempre cumplen las ordenanzas. Aunque se han recibido quejas, para calmar los ánimos, los guardias ahora utilizan vehículos eléctricos silenciosos y, en ocasiones, han enviado obsequios a los vecinos, como vino espumante, chocolates y donas de Krispy Kreme.

La situación entre los vecinos y el empresario plantea un dilema sobre la convivencia en una comunidad donde los multimillonarios parecen crear sus propias reglas.

Fuente: El Comercio (Perú)