LA “HOTELIZACIÓN”: DE QUÉ SE TRATA EL FENÓMENO QUE IRRUMPIÓ EN LOS NUEVOS DESARROLLOS INMOBILIARIOS
Hacia 2030, la rentabilidad ya no se define solo por la calidad constructiva o la ubicación geográfica.
Por Marcos Villanueva
La “hotelización” ha transformado el panorama de los nuevos desarrollos inmobiliarios. Al observar los proyectos contemporáneos, notamos que el desarrollo inmobiliario ya no se define únicamente por la calidad constructiva o la ubicación geográfica —factores que, hoy en día, en muchos casos ya son commodities—, sino también por la sofisticación de lo que llamamos la “capa blanda”: los servicios, la tecnología y la curaduría de experiencias que actúan como el tejido conectivo entre las personas y los espacios.
Estamos ante una convergencia sin precedentes. La rígida distinción entre vivir, trabajar, comprar y descansar se está disolviendo, dando paso a ecosistemas fluidos de usos mixtos. En este nuevo contexto, el metro cuadrado más valioso no es el que se construye más alto, sino el que mejor se gestiona. Aquí, la figura del Hospitality Manager cobra un protagonismo inédito, transformándose en el verdadero arquitecto de la rentabilidad y la comunidad.
LA “HOTELIZACIÓN” DE LA VIDA URBANA
La tendencia transversal que definirá el mercado en el próximo lustro es la “hotelización” de todos los activos. Las oficinas, para justificar el desplazamiento de los colaboradores, deben ofrecer hoy la hospitalidad de un hotel cinco estrellas; las residencias demandan la inmediatez de servicios a la carta, y el retail debe competir con lo digital ofreciendo experiencias de compras inmersivas.
Ya no alcanza con administrar edificios; hace falta gestionar ecosistemas. Un edificio corporativo o un desarrollo de usos mixtos que no incorpore tecnología de acceso biométrico, gestión de amenities vía App y ofrezca servicios a los usuarios a través de un equipo profesional en el sitio que entienda los ritmos de sus ocupantes, es un activo condenado a la obsolescencia prematura.
HACIA UN PLACEMAKING REGENERATIVO
Hacia 2030, la sostenibilidad dejará de ser un sello para convertirse en un imperativo regenerativo. Los desarrollos de vanguardia integran el bienestar físico y mental como una amenity estructural. Se trata de edificios que no solo consumen menos energía, sino que “devuelven” salud a sus ocupantes a través de diseño biofílico, propuestas de servicios y experiencias de wellness, así como espacios que fomentan la conexión humana real.
Este enfoque define el Placemaking: crear lugares donde la gente quiera estar, no donde tenga que estar. El valor del activo inmobiliario dependerá directamente de la “vibración” de su comunidad.
EL ROL DEL GERENCIADOR COMO CREADOR DE VALOR
La complejidad de operar estos “distritos de estilo de vida”, donde conviven hoteles, residencias, shopping y oficinas, requiere un expertise que va más allá de la administración tradicional. Necesita una visión de Hospitality Management sofisticada, capaz de alinear los intereses financieros de los inversores con la experiencia sublime del usuario final.
El futuro del sector inmobiliario no pertenecerá solo a quienes construyan torres, sino también a quienes sepan orquestar la vida que sucede dentro de ellas.
El autor es CEO de Waves, compañía argentina dedicada al gerenciamiento, operación y administración de activos inmobiliarios de Clase A/A+, tanto en superficie total como en cantidad de propiedades gestionadas.

