Jardines de invierno: cómo armar un cerramiento vidriado sin gastar de más
Las opciones para cerrar ambientes son varias; el vidrio es una de las alternativas más buscadas ya que genera nuevos espacios de disfrute en la casa en total conexión con el exterior.
Pueden estar en la galería o el fondo de una gran casa o hacer la diferencia en el balcón de un departamento o en una terraza. El jardín de invierno es una inversión que traerá bienestar y un ambiente más al hogar. Hay varias alternativas; los cerramientos de vidrio están entre los más recomendados.
Para la arquitecta Valeria Damiani, jefa de personalización de Spazios, la clave está en planificar bien antes de llamar a cualquier proveedor. “Lo primero es definir el uso del espacio”, aconseja, ya que no es lo mismo cerrar un balcón de cuatro metros que un quincho de 30 m² expuesto al viento. “Conviene analizar el clima del lugar, si es frío, cálido o con gran amplitud térmica, la orientación del espacio y el uso que se le dará, para elegir la tipología y los materiales más convenientes”, sostiene. Y recuerda que algunas formas concretas de reducir el presupuesto se basan en usar medidas estándar para las carpinterías en lugar de dimensiones completamente a medida, ya que esto reduce el costo de fabricación. Optar por vidrio doble estándar brinda una excelente relación precio-confort sin necesidad de ir al triple de su costo.
En una primera etapa, explica que es conveniente pedir al menos tres presupuestos con las mismas especificaciones para poder comparar. Asimismo, recomienda tener asesoramiento de un profesional que, si bien muchas veces parece encarecer el proyecto, no siempre es así. “Su experiencia nos ayuda a no perder tiempo ni dinero, cotizar lo necesario y hacer rendir los espacios. Es una inversión que puede ahorrarnos plata, tiempos y preocupaciones”, aclara.
En cuanto a los costos por metro cuadrado, sostiene que uno de los que más pueden influir son las carpinterías para utilizar como cerramiento. En tanto que los precios varían según el sistema y los materiales elegidos. “El aluminio línea Módena, uno de los más usados por su relación precio-calidad, tiene valores que rondan entre $250.000/m² y $350.000/m² instalado, dependiendo del espesor del vidrio y del color del perfil.”
Para tener una referencia concreta: un balcón de 6 m² con cerramiento de aluminio y DVH hoy puede estar en un rango de entre $3.000.000 y $4.500.000 solo en carpintería. Si se suman tareas de integración como nivelar el piso, sumar cielorraso, resolver iluminación y climatización, el costo total puede elevarse a una franja de entre $5.000.000 y $7.000.000.
Las opciones más buscadas
Cuenta Damiani que lo más demandado es el cerramiento de carpintería de aluminio con vidrio porque es el más clásico y accesible. Puede ser con paños fijos, corredizos o combinado. “El aluminio estándar es noble, funciona bien y es accesible; los vidrios pueden ser simples, laminados o con DVH, son puntos clave si uno quiere realmente ganar un ambiente y lograr que sea confortable.”
Otra alternativa son los cerramientos plegables sin perfiles verticales: los sistemas más modernos no tienen perfiles de aluminio y solo se ve el vidrio. “Son más estéticos y suman mucho desde lo visual, pero no son tan herméticos como un sistema con carpintería tradicional y el costo es más elevado”, asegura. Por último, los cerramientos de hierro y vidrio repartido son la opción con más demanda actualmente.
Las ventajas en esta época del año son notables. La arquitecta explica que, en invierno, muchas de las actividades que naturalmente hacemos al aire libre se vuelven imposibles o incómodas. “Un cerramiento vidriado resuelve exactamente eso: permite seguir usando esos espacios con luz y sin frío, sin resignar nada.”
Además, se suma un beneficio que muchas veces se pasa por alto: el ambiente contiguo al cerramiento. “Esa pared o carpintería que antes estaba expuesta al frío, el viento y la humedad del exterior ahora separa dos espacios cubiertos.”
Sobre la demora que representa este tipo de obra, sostiene que en la provisión de materiales el plazo habitual es de alrededor de 45 días y la instalación en el lugar demora aproximadamente 2 días. “Para un balcón estándar con cerramiento de aluminio y vidrio ya fabricado puede quedar listo en una jornada de trabajo.”
Ambiente ganado
Hoy en día, la posibilidad de optimizar espacios ganando metros cuadrados disponibles o completando ambientes a partir de un cerramiento de vidrio es una buena forma de invertir y al mismo tiempo valorizar una propiedad. “Cada peso invertido cobra un valor superlativo al finalizar el cerramiento, dado que este puede utilizarse a veces como galería cerrada, gimnasio, playroom, una extensión del living/comedor de la casa, un jardín de invierno, etc.”
En cuanto a los materiales, son de alta gama diseñados para la intemperie, como el vidrio templado de seguridad, con espesor de 10 mm para los cerramientos verticales que soportan vientos de hasta 100 km/h y que, en caso de rotura (muy improbable), se granula en pedazos diminutos no cortantes.
“Los cerramientos pueden adaptarse a techos de losa o pérgolas previas y se instalan en seco, lo que ahorra costos de constructores y materiales tradicionales.”

