Green roofs: el avance de una tendencia que transformará a las ciudades
BUSCA CONTRARRESTAR EL IMPACTO DE LAS EDIFICACIONES Y EL CEMENTO DE LA METRÓPOLIS COMO UN NUEVO REFUGIO PARA LA BIODIVERSIDAD URBANA
20 de febrero de 2026
08:54
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Los techos verdes se utilizan para contrarrestar el impacto de las edificaciones y el cemento de la metrópolis. A lo largo de su historia, la provincia de Mendoza se convirtió en un oasis en medio del desierto. Ahora, asoma una nueva área fértil, pero en altura, en medio de la Ciudad. Se trata de “techos verdes”, que funcionan como un nuevo refugio para la biodiversidad urbana, en medio también del efecto del cambio climático.
De esta manera, la capital provincial dio el puntapié inicial a un plan de “espacios verdes vivos”, mediante la incorporación de especies nativas o adaptadas al clima árido local, bajo el respaldo técnico y científico del Instituto de Ambiente, Hábitat y Energía (INAHE), dependiente del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet). Este organismo brinda asesoramiento desde una mirada ambiental integral como parte del proyecto “Red de Terrazas Vegetadas como Corredores de Biodiversidad y Ecoturismo en Altura”.
La primera experiencia piloto se puso en marcha en la terraza de la Universidad de Congreso, en pleno microcentro mendocino, que operará como modelo replicable para futuras intervenciones de urbanismo sostenible. Así, con el impulso del Fondo Juvenil de Acción Climática, jóvenes de la provincia concretaron la primera “terraza vegetada” de la Ciudad de Mendoza, acompañada por la Municipalidad y Bloomberg Philanthropies.
En concreto, se busca conformar una red de biocorredores sobre azoteas que beneficien la biodiversidad, mejoren el confort térmico de los edificios y abran nuevas posibilidades de ecoturismo urbano sustentable. Desde la comuna explicaron que, además de su valor ecológico, se pretende revalorizar edificios patrimoniales, reducir el consumo energético y ofrecer a residentes y visitantes una nueva forma de vivir la ciudad desde una perspectiva verde.
El proyecto fue liderado por Francisco Javier Chalub Zagaglia, Gerónimo Lautaro Villamarín Lorentte y Lourdes Migliore Selene de la Universidad de Congreso. Desde el INAHE – CCT CONICET Mendoza acompañaron técnicamente a los especialistas Pablo Suárez, Claudia Martínez, Érica Correa, Cecilia Loncharich y Rocío Ahumada.
Según los impulsores de esta iniciativa, el paso inicial fue hacer un relevamiento de terrazas con condiciones estructurales aptas para la instalación de sistemas vegetados, tanto horizontales, como canteros, como verticales, incluidos muros verdes. “Se priorizaron las ubicaciones capaces de conectarse con espacios ya naturalizados, como plazas, parques o reservas, para fortalecer la continuidad ecológica entre los distintos puntos verdes urbanos”, indicaron.
Con ese diagnóstico en la mano, se enfocaron en el diseño de una red interconectada de terrazas pensadas como corredores biológicos que mejoren la biodiversidad local y amplíen las rutas de ecoturismo en la Ciudad. “La primera experiencia piloto se materializó en la terraza de la Universidad de Congreso, que funcionará como modelo replicable para futuras intervenciones”, destacaron desde la comuna.
Los techos verdes o “green roofs” son otra denominación que reciben las terrazas vegetadas. Están caracterizados por ser infraestructuras sostenibles compuestas por capas de impermeabilización, sustrato y vegetación. “Combinan tecnología y biología para crear superficies que mitigan el efecto de isla de calor urbana, mejoran la eficiencia energética de los edificios y contribuyen a la adaptación al cambio climático”, explicaron los especialistas. Así, en regiones áridas como la provincia cuyana, su éxito está atado al uso de especies de bajo requerimiento hídrico, seleccionadas cuidadosamente. Sin dudas, uno de los pilares del programa es contribuir a reducir los efectos del calentamiento global ya que los techos verdes favorecen el descenso de los registros de temperatura urbanos y los consumos de energía en espacios interiores.
El proyecto fue financiado por la Fundación Bloomberg Philanthropies, dentro del programa “Fondo de Juventud y Acción Climática – Segunda Ronda”, promovido por la comuna, con la participación de estudiantes de la carrera de Arquitectura, Urbanismo y Ambiente de la Universidad de Congreso. El primer prototipo fue instalado en la terraza del cuarto piso del Correo Central Palacio de Correos y Telecomunicaciones de Mendoza, donde actualmente funciona la sede de la Universidad de Congreso, ubicada en la transitada avenida Colón 90 de la capital provincial. La instalación de la vegetación ha sido avalada por la Dirección de Patrimonio Cultural y Museo del Gobierno de Mendoza.

