Cómo son los nuevos proyectos que concentran la oferta de Villa Devoto
Los desarrolladores apuestan a ventajas geográficas y culturales de este tradicional barrio de CABA. Conectividad estratégica, áreas verdes, servicios y un corredor gastronómico actúan como imanes para invertir. La zona cuenta con presencia de casas bajas y es muy rica en espacios verdes. En un mercado inmobiliario que busca reinventarse, hay barrios que no necesitan sobreactuar para destacarse. Villa Devoto es parte de esta tendencia. Con un perfil bajo pero sostenido, se consolidó como uno de los ejes para proyectos de alta gama en la Ciudad de Buenos Aires. Los desarrolladores deciden apostar por esta zona que tiene una combinación de ventajas geográficas y culturales. Por un lado, cuenta con una conectividad estratégica gracias a su proximidad a arterias clave como la Avenida General Paz, lo que facilita accesos rápidos hacia el centro, el norte y el oeste. Por el otro, ha sabido conservar su mística de “barrio tradicional”, con los índices de calidad de vida más altos de la ciudad. Logró un desarrollo comercial y urbano moderno, de vanguardia, pero sin perder la escala humana, la tranquilidad y esa identidad residencial tan valorada por las familias. A su vez, históricamente ha mostrado una gran capacidad de adaptación. Con una demanda consolidada, conviven distintos perfiles de compradores y una oferta diversa. Además, es una zona de baja densidad con un valor diferencial: es fundamentalmente residencial, con gran presencia de casas bajas y con una gran riqueza de espacios verdes. “El valor de la tierra ha demostrado una capacidad de valorización constante, consolidando al barrio como uno de los ejes de mayor crecimiento, dinamismo y aspiracionalidad de Buenos Aires”, sostiene el titular de Grupo Ecipsa, desarrolladora que desembarcó en Villa Devoto con el complejo Milaires, formado por cinco edificios con 870 unidades, que demandó una inversión de US$ 140 millones. Jaime Garbarsky destaca que “es un sector icónico de la ciudad con un gran potencial de revalorización, capaz de dar respuesta a las nuevas tendencias habitacionales. En un escenario urbano donde la demanda prioriza el contacto con la naturaleza, el confort y la amplitud, Devoto ofrece ese equilibrio perfecto que hoy es muy difícil de encontrar en zonas densamente edificadas”. En los últimos 10 años, los desarrollos fueron evolucionando. “En este ecosistema, el corredor gastronómico y comercial -con foco en Plaza Arenales- se consolidó como uno de los polos atractivos fuera del circuito Palermo. Esta combinación de vida de barrio con oferta urbana de calidad es difícil de replicar,” dice el arquitecto Ezequiel Andrade, titular de la desarrolladora ADG Estudio. “A esta dinámica se suma un hecho histórico: el avance del proceso del traslado de la cárcel de Devoto a Marcos Paz, que aún no se ha terminado y es una decisión esperada que abre la posibilidad de liberar uno de los últimos grandes terrenos estratégicos, y de repensar el futuro del barrio,” comenta Juan Manuel Tapiola. El CEO de la desarrolladora Spazios resalta que “más allá de los tiempos administrativos, la sola perspectiva de un barrio sin cárcel empieza a cambiar la conversación urbana y a potenciar aún más su valorización”. Actualmente se observa un mercado activo. “Hay operaciones que se concretan y propietarios que empiezan a entender mejor cuál es el valor real de sus inmuebles. En un contexto de mayor estabilidad económica, zonas como Devoto suelen responder de manera positiva porque reúnen atributos que siguen siendo muy valorados por quienes buscan vivienda,” dice Sebastián Sosa. El presidente Remax Argentina y Uruguay señala que “gran parte de la demanda se concentra en departamentos de dos, tres y cuatro ambientes.” Son productos que responden a las necesidades de distintos perfiles de compradores: desde quienes buscan su primera vivienda hasta familias que necesitan ampliarse. En cuanto a la oferta, también hay diversidad de productos. “Hay propuestas premium, con diseño de calidad y grandes expansiones y también edificios estándar. Predominan las unidades con tres y cuatro ambientes, amplios y con grandes expansiones. En general también poseen amenities. A su vez, las obras más relevantes incluyen locales en planta baja,” describe Andrade. Este nivel de construcción hizo aumentar el precio de las propiedades tradicionales y llevó a las nuevas a US$ 4500 el m2 en los edificios premium cerca de la Plaza Arenales. Esta consolidación de valores incentivó también el crecimiento de zonas un poco más alejadas con excelentes construcciones como Monte Castro y Villa del Parque, pero con valores más accesibles, que parten de US$ 2500 el m2. En cuanto a precios, para Sebastián Sosa “en términos generales se mantienen estables, aunque con una tendencia levemente alcista en determinados productos. Las propiedades nuevas, los ph y las casas son los que reflejan esta recuperación, impulsada por una demanda sostenida.” Según informa el titular de ADG Estudio, el precio del metro cuadrado “de piso” se ubica en US$ 3000 y asciende a US$ 4000 en propuestas premium. La proyección de inversión es prometedora. La expectativa es que el valor del metro cuadrado registre un crecimiento paulatino, impulsado por la demanda de nuevos desarrollos y la constante renovación de la infraestructura. La zona se convirtió en el escenario ideal para desarrollos de escala media-alta. “Predomina el concepto de ‘casas en altura’: edificios de pocas unidades, con tipologías amplias, terrazas, parrillas y una fuerte conexión con el exterior. Son proyectos que reinterpretan la casa tradicional pero con las ventajas de la vida en edificio,” explica Sebastián Orlandi. El CEO de la desarrolladora Flamma Real Estate acota que “a esto se suma una demanda cada vez más sofisticada, que valora la personalización, la integración de espacios (como balcones que se convierten en extensiones reales del living) y amenities que ya no son decorativos sino funcionales como espacios de coworking, áreas wellness y servicios pensados para la vida cotidiana.” El perfil del comprador está formado por un público con distintos tipos de necesidades. Martín Piantoni lo detalla: “hay propietarios que nacieron y vivieron toda su vida en Devoto y deciden vender su casa para mudarse a un departamento de tres o cuatro ambientes.” “También se encuentran quienes buscan su primera vivienda y comienzan con un monoambiente, dos ambientes, y si se pueden estirar un poco van a tres ambientes. Un detalle para destacar es que está totalmente claro es que la gente se queda en el barrio y personas de los alrededores o de otras zonas lo eligen porque es un lugar aspiracional para vivir.” Obviamente, como en todas las zonas, y en especial cuando se trata de proyectos de pozo, hay un segmento de inversores que buscan tanto capitalización como rentabilidad. En un contexto donde muchos barrios perdieron coherencia urbana en pos de la densidad, Devoto es una excepción, donde el desarrollo inmobiliario dialoga con el entorno. Además, se está renovando con el desarrollo de proyectos de mediana altura que respetan el estilo arquitectónico del área, contribuyendo a una densidad habitacional equilibrada. Este crecimiento urbano se extiende hacia la zona de Panamericana y Monte Castro, donde la aparición de nuevos proyectos sigue en aumento.Fuente: Liliana Carbello Ver nota original

