Venden por US$3,1 millones un histórico castillo en Córdoba: alojó presidentes y hasta lo usó la SIDE
El Castillo Mandl, en La Cumbre, busca nuevo dueño: tiene 16 habitaciones, una mesa de comedor para 22 personas, piscina y caballerizas.
En lo alto de las sierras de Córdoba se levanta una propiedad difícil de comparar con cualquier otra del mercado inmobiliario local. Por sus ambientes pasaron empresarios europeos y presidentes argentinos; fue escenario de un importante robo de arte, quedó durante un período en manos de los servicios de inteligencia y llegó a funcionar como hotel boutique.
Se trata del castillo Mandl, ubicado en La Cumbre, que actualmente busca nuevo dueño por US$3,1 millones. El valor supone una rebaja respecto de los US$3,8 millones por los que había sido ofrecido a principios de 2023.
Más allá de sus dimensiones, buena parte de su atractivo está en aquello que difícilmente podría reproducirse en una construcción contemporánea: una historia de casi un siglo y ambientes que todavía conservan pisos originales, mármoles, chimeneas, carpinterías y piezas de distintas épocas.
Una historia con pasado
La historia de la propiedad comenzó a fines de la década de 1920, cuando el cirujano rosarino Bartolomé Vasallo eligió las sierras cordobesas para levantar una residencia de verano. El proyecto estuvo a cargo de los arquitectos Emilio Maisonnave, Ernesto Mansella y Durand.
La construcción original, con torres y almenas que le daban una marcada apariencia medieval, fue conocida como “El Fuerte” o “La Fortaleza”.
El gran giro llegaría en 1943, cuando la propiedad salió a remate y quedó en manos del empresario Fritz Mandl. Mandl pertenecía a una familia industrial austríaca y estaba vinculado con la fabricación y comercialización de armas. También había estado casado con la actriz Hedy Lamarr y llegó a construir una de las grandes fortunas de su época.
Entre 1943 y 1947, el arquitecto húngaro Jorge Kalnay estuvo al frente de una remodelación que dejó atrás buena parte de la estética medieval para convertir el edificio en un sofisticado chalet europeo de líneas más vanguardistas y minimalistas.
Un castillo con secretos
La muerte del dueño no puso fin a los capítulos singulares del castillo. En abril de 1990, la propiedad fue escenario de un importante robo: desaparecieron 42 obras de arte colonial.
Trece años después, Interpol localizó en España 13 de aquellas pinturas en poder de una organización dedicada al tráfico de bienes culturales. Tiempo después, Alejandro Mandl, hijo del empresario austríaco, le ofreció la propiedad a Hugo Anzorreguy, entonces director de la Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE), a cambio de que se hiciera cargo del mantenimiento, los impuestos y los servicios.
Durante esa etapa, el castillo quedó estrechamente vinculado con el organismo de inteligencia y fue utilizado por Anzorreguy como lugar de descanso y de reuniones. Sin embargo, la propiedad nunca perteneció formalmente a la SIDE.
Detalles del Castillo Mandl
La propiedad se encuentra a aproximadamente 1,5 kilómetros del centro de La Cumbre y a unos 600 metros del campo de golf. El conjunto ocupa 97.124 m² distribuidos en cinco lotes y cuenta con más de 2250 m² construidos entre la residencia principal y las distintas dependencias.
Además del castillo, la propiedad incluye la casa de huéspedes San Jerónimo, de aproximadamente 250 m² y dos dormitorios, dos viviendas para caseros, caballerizas con capacidad para cuatro caballos y carruajes y un garaje cerrado para dos autos.
Los principales espacios sociales se concentran en la planta baja y se distribuyen alrededor del hall, el bar, dos grandes salones y el comedor. Todos tienen amplios ventanales orientados hacia las sierras y se conectan mediante grandes puertas corredizas.
Un futuro prometedor
El futuro del Mandl no necesariamente tiene que ser el de una vivienda particular. Por su superficie, la cantidad de habitaciones, las construcciones complementarias, la extensión del parque y las características de la residencia, el inmueble también puede funcionar como proyecto vinculado con el turismo de alta gama.
La ubicación también juega a favor de ese potencial. La Cumbre está a unos 90 kilómetros de la ciudad de Córdoba y es uno de los destinos tradicionales del Valle de Punilla.
En Cerro de las Rosas, en la ciudad de Córdoba, uno de los tradicionales “castillitos” del barrio está publicado por US$700.000. Esta comparación permite dimensionar por qué el precio de este tipo de propiedades no depende solamente de su apariencia o de su antigüedad. En el caso del Mandl entran en juego la extensión de la tierra, la cantidad de metros construidos, su ubicación en las sierras, la privacidad, el patrimonio arquitectónico y una historia difícil de replicar.
Ver nota original
Postulate para ser agente REMAX