El auge del fenómeno inmobiliario entre jóvenes en Estados Unidos: ni casas ni departamentos

El auge del fenómeno inmobiliario entre jóvenes en Estados Unidos: ni casas ni departamentos

NI CASAS NI DEPARTAMENTOS: EL FENÓMENO INMOBILIARIO QUE CRECE ENTRE LOS JÓVENES Y ES UN BOOM EN ESTADOS UNIDOS

LA ZONA NORTE DEL GRAN BUENOS AIRES CONCENTRA LA MAYOR PARTE DE ESTA NUEVA TIPOLOGÍA, QUE TODAVÍA ES ESCASA PERO MUESTRA CRECIMIENTO * 12 de marzo de 2026 * 07:14 * icono tiempo de lectura 6 minutos de lectura El aumento en la demanda responde por el creciente interés por viviendas con jardín. Vivir rodeado de naturaleza es un valor que priorizan cada vez más personas. La pandemia aceleró esta tendencia y generó una migración de familias desde la ciudad hacia zonas con mayor contacto con la naturaleza. Aunque el tráfico, la centralización de los servicios y la oferta gastronómica disuadieron a algunos para regresar a los edificios, hay quienes se niegan a resignar el confort que encontraron fuera de la Ciudad. En este contexto, gana terreno una tipología que seduce especialmente a los jóvenes: las townhouses, también conocidas como casas adosadas. Si bien este formato comenzó a popularizarse hace décadas en Europa y Estados Unidos, “se consolidó con fuerza en los últimos 10 años en la Argentina”, señala Iuri Izrastoff, socio de la inmobiliaria homónima. “La tendencia en el país replica una global, donde los usuarios finales pueden acceder a la independencia de una casa sin tener que comprar un terreno y construir” agrega Gonzalo Sanchez Zinny, gerente de proyectos de Ayres Desarrollos. El aumento en la demanda responde, en parte, al creciente interés por viviendas con jardín, pero sobre todo a “la mejor relación entre calidad de vida, superficie y precio que ofrecen las townhouses”, explica Yanina Zurita, Project Leader de Toribio Achával, inmobiliaria que comercializa desarrollos de esta tipología en zona norte, como Pueblo Buenavista, donde las unidades parten desde los US$550.000. La tendencia también se vincula con cambios en la forma de habitar. “El trabajo remoto, la necesidad de contar con un playroom o espacio de oficina y la mayor valoración de jardines y terrazas impulsan este tipo de producto”, agrega Alan Flexer, gerente de la sucursal San Isidro en la inmobiliaria Narvaez, que tiene dos emprendimientos de este tipo, Sunny en Tigre y Organa en Martínez, con valores que van desde los US$134.000 hasta los US$470.000, según la tipología.

¿QUÉ SON EXACTAMENTE LAS TOWNHOUSES?

Las townhouses son un producto híbrido: no son departamentos, ni casas tradicionales, aunque comparten rasgos de ambas tipologías. Los expertos del sector coinciden en que combinan la privacidad de una vivienda individual con la eficiencia de un conjunto urbano. En comparación con un departamento, comparten “la gestión de mantenimiento centralizada, la seguridad y una estructura de expensas más previsible”, explica Juan Meana, gerente comercial de Urdapilleta Propiedades. Pero a la vez, tienen mayor independencia: no cuentan con pasillos ni ascensores comunes y tienen jardín privado, agrega Dina Crusizio, directora en la división residencial de la inmobiliaria L.J. Ramos, firma que comercializa distintos desarrollos en zona norte, entre ellos Tacuará en el kilómetro 38,5 de la Panamericana y Town Houses Cardano con valores desde los US$125.000. Frente a una casa tradicional, las townhouses presentan ventajas adicionales. “Son el downsizing cualitativo ideal“, afirma Crusizio, y lo justifica con la premisa de que es más económico por metro cuadrado que una casa, elimina los espacios ociosos de las grandes mansiones y reduce drásticamente las expensas al prorratear servicios de seguridad y amenities. La rentabilidad es otro factor que diferencia estas viviendas de las tradicionales. “Por la escasez, suele ubicarse por encima del promedio entre departamentos y casas“, comenta Flexer, quien atribuye ese comportamiento a que todavía es una tipología con oferta limitada y demanda creciente. Como ejemplo, detalla que quienes invirtieron en pozo en una unidad de Organa y salieron tres años después, la rentabilidad se ubicó entre el 25% y el 28%. ¿A QUIÉNES APUNTAN? La combinación entre casa y departamento resulta atractiva para quienes buscan más espacio y contacto con la naturaleza, pero con precios más bajos y servicios compartidos. D´Aria lo describe como “la oportunidad de una vivienda a estrenar en un barrio cerrado, evitando el proceso de obra a cargo del comprador”. Se dirige, principalmente, a compradores que “priorizan vivir en un entorno planificado y seguro, donde la vivienda no se piensa de manera aislada, sino como parte de un conjunto con identidad y servicios”, agrega Zurita. La demanda proviene principalmente de familias jóvenes con hijos pequeños que buscan su primera casa y necesitan cercanía a accesos, colegios y centros de salud, según Izrastoff. Por el contrario, no es un producto que busque la gente mayor ya que la mayoría de las unidades se desarrollan en dos plantas.

CONCLUSIÓN

Entonces, en un mercado donde los desarrolladores buscan obras más ágiles y costos más eficientes, y los compradores priorizan bajo costo de mantenimiento, comodidades y mayor contacto con la naturaleza, las townhouses emergen como una respuesta intermedia. Ni casa ni departamento: una nueva forma en la que generaciones jóvenes buscan vivir. Fuente: Manuela Viñales Ver nota original

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